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EXPERIENCIA PERSONAL CIRUGÍA MUELA DEL JUICIO

6 febrero, 2017 |

Categorias: ACTUALIDAD

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Como en Febrero celebramos el mes de la salud buco dental, hoy os cuento mi EXPERIENCIA PERSONAL CIRUGÍA MUELA DEL JUICIO.¡ACABA BIEN!

EXPERIENCIA PERSONAL CIRUGÍA MUELA DEL JUICIO

Buenas tardes chicos, hoy quería escribir este post porque antes de ayer se cumplió un año de mi cirugía de la muela del juicio, y muchas de vosotras me acompañasteis en ese día con muchos ánimos.Ayer hice el recordatorio en mi perfil de facebook, y ¿Qué pasó? Que precisamente algunas de vosotras estuvo de acuerdo en conocer mi experiencia personal con la cirugía de la muela del juicio, y creo que este post puede ayudar para bien a todas esas personas que hoy por hoy están sufriendo por doble partida:

Por el dolor que sienten por la muela, y por el TERROR/MIEDO, que sentimos a las cirugías.

Bien, comienzo con mi historia. Sufrí dolores maxilares desde los 21 años, (ahora tengo 25, y me saqué la muela con 24 )… No sé por qué, pero en vez de ir al dentista, tiraba de ibuprofeno, nolotil en ampollas, paracetamol, enantyum…. El dolor cesaba quizás un mes, quizás una semana, pero después volvía… El tema, es que ya estaba cansada… pues el uso de ibuprofeno, me estaba afectando al estómago, y por otra parte, estaba cansada de esos dolores inmensos que sentía, y que me dejaban toda la noche sin dormir.

Conclusión, FUÍ AL DENTISTA.

En mi caso, el que me proporcionaba la Junta de Andalucía… Recuerdo, que estaba MUERTA DE MIEDO, (sí, soy hipocondriaca, y sufro mucho cuando visito un médico, un dentista o el hospital). El tema, es que me senté en la silla, y estaba temblando, desde luego el dentista se dio cuenta de mis nervios, y por ello me trató con mucha más amabilidad. 

Me dijo que tenía infección, y que me las estaban causando las dos muelas del juicio que tenía enterradas, (o sea, estaban cubiertas por la encía y no se podían vislumbrar). Conclusión, me recetó antibióticos y me pidió cita para sacármelas con el maxilofacial – te llamarán por teléfono, me dijo-.

Con el uso de antibióticos, el dolor empezó a remitir… Me sentía mucho mejor, ya no me solía al masticar ni nada, pero ya había comenzado, y no podía volver atrás-

Me llamaron del hospital privado, San Juan Grande (de Jerez) para realizarme una ortopantomografía, no sabía ni lo que era, por lo tanto… Nervios a flor de piel… (jajaja). Se trata de una radiografía que te hacen para que se vea en panorámico todas nuestras piezas dentales y así el cirujano maxilofacial podría situarse mejor a la hora de la cirugía. En mi caso, se notaban perfectamente que las dos muelas del juicio estaban enterradas, y que los molares que la seguían, estaban dañados precisamente por el empuje de estas.

Me fui a mi casa, y en un mes me volvieron a llamar para darme cita para la cirugía.

Yo estaba de nuevo muerta de miedo… ¿Y sabéis qué hice? Mirar por el internet… ¡¡QUÉ IDEA TAN TONTA TUVE!! Sólo veía casos malos, gente a la que se le quedaba paralizada la cara, gente que tuvo multihematomas…. por Dios… Comprendí, que en internet, siempre aparecen más casos malos, que buenos… Y hablándolo con mi familia y amigos, me di cuenta, de que no tenía que pasarme a mí tal cosa, -a pesar de lo increíblemente negativa que soy para estos casos…-

 

Llegó el día de la cirugía de la muela del Juicio.

Fui por la mañana a clases, y recuerdo que algunos compañeros me decían, que habían sangrado mucho, y que lo habían pasado fatal…. Eso, aumentó mis nervios.

Decidí, ir caminando al Hospital (San Juan Grande), ya que las clases estaban en el centro de la ciudad. Me gusta caminar, así que finalmente, me andé unos 4 km de ida y otros 4 km de vuelta, al menos así, no me sentía tan nerviosa.

Cuando llegué a la sala de espera mis piernas eran como taladradoras. Mi padre, ya estaba más nervioso que yo misma.

Se abrió la puerta y salió un chico de 17-18 años con el moflete como Snoopy, y luego pensé que ese bulto, era el algodón y gasas que le habían puesto en la sutura.

Mi padre quiso entrar conmigo, pero el cirujano dijo que no era posible, así que, me encontré yo sola ante el peligro (o lo que yo al menos consideraba un gran peligro).

Le entregué el consentimiento firmado al cirujano, y la radiografía de mis piezas dentales…. Empezó a mirarla detenidamente, luego me dijo que abriera la boca y empezó a encajar y a imaginarse la radiografía en mi boca. La verdad es que fue super amable, pero sabía que estaba nerviosa…. Se notaba porque la voz se me entrecortaba.

Me dijo- Siéntate allí- «en la silla». -Me quitaron las gafas y me senté…. ¡¡TENÍA MUCHO MÁS MIEDO AÚN!! 

Esperándome estaba un ayudante, super amable, joven de unos 35-40 años… -Lo siento, pero yo me fijo en todos los detalles cuando estoy tan nerviosa jaja- y me preguntó:

¿Estás nerviosa?-

Le dije que sí, y me contestó: Entonces vamos a poner un poco de música y comenzamos. Enjuágate con este líquido durante un minuto y luego lo escupes-

El líquido es un colutorio desinfectante, imagino que con clorhexidina. Cuando lo escupí, se puso los guantes, y tumbó la silla en la que yo estaba sentada.

Era el momento de la anestesia.

La anestesia, me la pusieron con una especie de aguja con tubo, o sea, no era una jeringuilla tal y como yo la imaginaba, era como un bolígrafo, y la sujetaba como tal.

Me pinchó justo donde la dentandura superior, y la inferior, termina. Justo ahí, y para mi sorpresa, el pinchazo, no me dolió.

Noté una especie de pinchazo leve, pero de verdad, creedme, NO ERA PARA TANTO, ni se parece al dolor insoportable de muelas que sufrimos.

Noté como la parte izquierda de mi cara se acartonaba, y como la lengua ya no la sentía. Mi miedo, persistía por cierto. De hecho, mis nervios no cesaron en ningún momento, es algo que yo al menos, no puedo controlar.

Esperaron unos minutos, y me volvieron a inyectar anestesia local, en ese momento no sentí el pinchazo, sentí una presión en la zona. Molesta, pero no dolorosa.

El cirujano maxilar ya estaba ahí.

Lo más incómodo de la operación fue tener la boca totalmente abierta. Yo, simplemente, cerré los ojos muy fuerte. No noté el corte, pero si la sangre que caía por la lengua, y el aspirador bucal del ayudante retirando toda la sangre.

Cuando abrí los ojos unos instantes, vi una luz muy resplandeciente y al cirujano con una especie de destornillador, haciendo presión. Lo peor, fue la presión que ejercía para romper la pieza de la encía y que saliera. Sentía un tirón horroroso de la zona delantera de las encías (en las paletas) ya que la boca se abre muchísimo.

Yo no hacía más que quejarme, sin hablar claro está, así que me pusieron más anestesia… No sentía dolor, pero quería más anestesia, y me la pusieron.

Parecía de película… Mis piernas se movían por los aires como si estuviera andando en bicicleta… jajajajaja, ahora me río, pero es que esa presión que ejercían para retirar la muela del juicio, me dio mucho miedo…. El dentista me decía: «xikilla, si por esto te pones así, cuando vayas a parir, ¿Qué vas a hacer? baja las piernas»

Me calmé un poco…

En menos de 10 minutos, escuché: -Tlin, tlin- ya me había sacado la muela del juicio y la que estaba dañada por delante. No las quise ver. 

Pude abrir los ojos. Y ahí, sí, mucho más tranquila, vi como me cosían-el hilo pasaba por la lengua, y aunque pareciera desagradable- ya todo estaba casi acabado…Me pusieron una gasa, y listo.

Ya en la mesa, con el cirujano, ahí estaba yo con mi moflete y mi cara dormida.

Empecé a decirle al médico, por favor, me recetara medicamentos para el dolor. -Y me dijo, no te va a doler, pero te los voy a recetar-

«Toma frío, no comas sólido durante unos días, y tranquila, que los puntos se caerán solos… y de nuevo tranquila, que no te va a doler», fueron sus palabras.

Fui a mi centro de salud, que estaba junto al lado, para que me pusieran los médicamentos en mi tarjeta sanitaria, y ahí de nuevo mi médico me dijo que estuviera tranquila… Que no me iba a doler.

¿Qué sentía? Pues nada, la cara acartonada, y el sabor de la sangre.

Yo estaba totalmente segura de que me iba a doler.

A la hora de salir, me tomé un ibuprofeno. No comí nada. De noche mi madre me preparó un caldo de pollo, tibio, tirando a frío. Y ahora mi miedo era otro… Que me doliera y que se abriera la herida. Paranoias mías.

Pasó la tarde (me hicieron la cirugía a las 11:00 de la mañana) y sorprendentemente no me dolía.

Estuve tomando durante 7 días ibuprofeno cada ocho horas. Mi propósito era evitar el dolor y la inflamación.

La primera noche la pasé mal, nos os voy a mentir, pero no porque me doliera, sino porque tenía que estar de la postura reversa a la zona operada y bastante alta con dos o tres almohadas, y eso me hacía sentir incómoda.

El dentista me recomendó hacer enjuagues bucales a partir del día 2 con colutorio Lacer clorhexidina para evitar infecciones y en cuanto a comida… Los días 2 y 3 estuve a base de potitos y purés.

A partir del día 4 y con mucho miedo empecé a comer sólidos, pan blanco de molde sin corterza con queso fresco de untar… Así estuve hasta el día 5-6. y partir del 6 empecé a comer puchero, fideos…etc… El día que ya podía comer perfectamente (sin miedo) fue el día 8-9. Y todo esto sin dolor. SIN UN PINCHAZO SEÑORES. 0% DOLOR.

Si lo hubiera sabido antes…. no había estado tan preocupada, ni habría sufrido tantos dolores, creedme…

Algo a considerar. CUIDADO CON LOS ANTIBIÓTICOS. A mi me bajaron las defensas y me hicieron padecer candidiasis vaginal . Recomiendo tomar mucho yogur y arándano rojo para levantar las defensas.

CUIDADO CON LOS ANTINFLAMATORIOS.

Después de usar con tanta frecuencia el ibuprofeno -spidifen-enantyum- sin protección alguna, mi estómago se resintió. Y es algo que sigo trayendo conmigo desde entonces. Ahora, debo tomar omeprazol, para evitar el reflujo, así que si estáis tomando algunos de estos medicamentos, por favor, habladlo con vuestro médico y compraros el protector de estómago, sin receta cuesta 2,40€ y os vais a quitar muchos dolores de cabeza.

Finalmente, solo deciros que no todo lo que pintan malo, tiene que ser así. Yo la primera tarde tras la cirugía, ya estaba dando guerra en el blog. 

Espero que tu, si te vas a operar, no seas tan nervios@ como yo, y tu recuperación sea tan buena como la mía.

PD: Todo salió bien, la prueba, aún sigo cantando como una loca y perfectamente , mastico más que nunca y estoy feliz de haberme quitado la dichosa muela 🙂

Si tu has tenido una buena experiencia, cuéntamela en los comentarios, seguro que a alguien le es de ayuda.

 

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